Salir a fotografiar Buenos Aires: experiencias gratis con Motivarte y Motiquedada
Hay una forma de aprender fotografía que no necesita demasiada explicación:
Hay una forma de aprender fotografía que no necesita demasiada explicación:
agarrar la cámara, salir y empezar a mirar.
Buenos Aires está llena de situaciones increíbles para fotografiar. Luces, sombras, personajes, arquitectura, reflejos, colores, movimiento, parques, calles, edificios y escenas que aparecen durante unos segundos y desaparecen.
Por eso, en Motivarte, escuela argentina de fotografía con 32 años de trayectoria, creemos que aprender fotografía también significa salir del aula.
Y ahí aparece Motiquedada.
Hace 13 años comenzó esta comunidad de encuentros y salidas fotográficas que propone algo muy simple:
juntarnos, aprender, caminar y hacer fotos.
Las Motiquedadas son libres, abiertas y gratuitas.
No necesitás ser alumno de Motivarte.
No importa si tenés mucha experiencia, si estás haciendo un curso de fotografía o si recién estás empezando.
Lo importante es tener ganas de fotografiar.
Una salida fotográfica puede cambiar tu manera de mirar
Salir con una cámara no significa necesariamente salir a hacer fotografías.
Parece raro, pero hay una diferencia enorme.
Una salida fotográfica propone observar con una intención.
Podés salir buscando sombras.
Reflejos.
Personajes.
Geometrías.
Movimiento.
Arquitectura.
Color.
O simplemente esos pequeños momentos que suceden todo el tiempo y que normalmente no vemos.
Ahí empieza el entrenamiento de la mirada.
Y cuanto más fotografiás, más empezás a descubrir.
Motiquedada: 13 años de fotografía en movimiento
La primera Motiquedada se hizo hace 13 años.
Desde entonces hubo encuentros de todo tipo:
- fotografía callejera;
- retratos;
- iluminación;
- fotografía nocturna;
- arquitectura;
- paisaje urbano;
- naturaleza;
- fotografía deportiva;
- movimiento;
- actividades culturales;
- eventos;
- prácticas especiales.
Algunas salidas son programadas con anticipación.
Otras aparecen casi espontáneamente porque surge una oportunidad que vale la pena aprovechar.
Puede ser una luna llena.
Un evento especial.
Una buena luz.
Una actividad cultural.
Un lugar diferente.
Porque una de las cosas más divertidas de la fotografía es justamente eso:
nunca sabés qué imagen vas a encontrar.
Salidas fotográficas gratis en Buenos Aires
Una de las ideas centrales de Motiquedada es que la fotografía pueda ser también un espacio de encuentro abierto.
Por eso las salidas fotográficas de Motivarte y Motiquedada son gratuitas.
En muchas actividades, antes de empezar, compartimos además una pequeña introducción técnica.
Tips.
Consignas.
Ideas.
Recomendaciones.
Pequeñas clases gratuitas de fotografía que después se aplican directamente durante el recorrido.
Aprendemos algo y cinco minutos después lo estamos probando.
Esa dinámica es una de las cosas más lindas de aprender fotografía en exteriores.
Buenos Aires es un estudio fotográfico gigante
Una de las grandes ventajas de aprender fotografía en Buenos Aires es la variedad.
Podemos pasar de arquitectura antigua a edificios modernos en pocos minutos.
Encontrar parques.
Puentes.
Mercados.
Avenidas.
Pasajes.
Estaciones.
Calles tranquilas.
Zonas llenas de gente.
Paisaje.
Naturaleza.
Arquitectura.
La ciudad cambia todo el tiempo.
Y cada barrio tiene su propia identidad visual.
Fotografiar San Telmo
Para quienes buscan lugares para hacer fotografía en Buenos Aires, San Telmo es un clásico.
Y con razón.
Es uno de esos barrios donde siempre está pasando algo visualmente interesante.
Podemos encontrar:
- Plaza Dorrego;
- Mercado de San Telmo;
- calle Defensa;
- Parque Lezama;
- Pasaje San Lorenzo;
- fachadas antiguas;
- adoquines;
- balcones;
- cafés;
- carteles;
- puertas;
- ventanas;
- anticuarios;
- artistas;
- personajes;
- ferias;
- murales;
- texturas.
San Telmo es ideal para practicar fotografía callejera, arquitectura, retrato ambiental, blanco y negro y fotografía documental.
Pero también es un gran lugar para un ejercicio mucho más simple:
caminar despacio.
Mirar.
Esperar.
A veces la fotografía aparece en una persona que cruza una calle.
En una sombra.
En una vieja puerta.
En una vidriera.
En un reflejo.
En algo mínimo.
Puerto Madero: otra Buenos Aires
Después de fotografiar calles históricas, podemos movernos hacia un escenario completamente distinto.
Puerto Madero cambia el lenguaje visual.
Aparecen:
- Puente de la Mujer;
- diques;
- edificios contemporáneos;
- torres;
- agua;
- antiguos docks;
- grúas;
- embarcaciones;
- vidrio;
- metal;
- espacios abiertos;
- reflejos.
Es excelente para trabajar:
arquitectura, geometría, líneas, perspectiva, simetría, paisaje urbano y fotografía nocturna.
También es uno de los lugares más interesantes para experimentar con la hora azul.
Cuando termina el atardecer y empiezan a encenderse las luces, el cielo todavía conserva color y los reflejos aparecen sobre el agua.
Un momento espectacular para sacar fotos.
La Boca: color, calle y personajes
La Boca propone otra experiencia completamente diferente.
Acá aparece el color.
La cultura barrial.
La arquitectura.
Los personajes.
El movimiento.
Los murales.
Las fachadas.
Entre los lugares conocidos están:
- Caminito;
- Vuelta de Rocha;
- calle Magallanes;
- conventillos;
- murales;
- calles laterales;
- puentes;
- edificios industriales;
- zonas portuarias.
Es un lugar ideal para practicar:
- fotografía callejera;
- retrato;
- color;
- arquitectura;
- fotografía documental;
- composición;
- narrativa visual.
Un desafío interesante consiste en no hacer solamente las fotografías típicas.
Mirar más allá.
Buscar fondos.
Personajes.
Detalles.
Sombras.
Combinaciones de colores.
Pequeñas escenas.
San Telmo + Puerto Madero + La Boca
Estos tres lugares forman uno de los recorridos fotográficos más interesantes de Buenos Aires.
Y lo divertido es justamente que son muy diferentes.
San Telmo aporta historia, texturas y fotografía callejera.
Puerto Madero suma arquitectura contemporánea, reflejos y paisaje urbano.
La Boca incorpora color, cultura popular y fotografía documental.
En una misma jornada podemos cambiar varias veces la manera de mirar.
Y eso es un ejercicio fotográfico fantástico.
Otros lugares increíbles para sacar fotos en Buenos Aires
La lista podría ser larguísima.
Plaza de Mayo y Avenida de Mayo
Ideales para trabajar:
arquitectura,
perspectiva,
movimiento,
escala,
simetría,
fotografía urbana.
Recoleta
Combina parques, monumentos, árboles y arquitectura clásica.
Muy interesante para retrato, composición y paisaje urbano.
Congreso
Perfecto para experimentar con arquitectura, líneas, perspectiva y escalas.
También funciona muy bien con teleobjetivos.
Costanera y Reserva Ecológica
Cuando queremos cambiar edificios por naturaleza, la Costanera abre un mundo diferente.
Paisaje.
Aves.
Horizonte.
Vegetación.
Atardeceres.
Rosedal y espacios verdes
Ideales para jugar con:
color,
texturas,
naturaleza,
desenfoques,
retratos,
detalles.
¿Qué podés aprender durante una salida?
Muchísimo.
Porque la calle obliga a resolver problemas reales.
Composición
Una buena fotografía no depende solamente del tema.
También depende de cómo organizamos todo dentro del cuadro.
Durante una salida podemos practicar:
- líneas;
- diagonales;
- capas;
- repetición;
- equilibrio;
- simetrías;
- figura y fondo;
- espacios negativos.
La ciudad está llena de elementos.
El desafío está en decidir cuáles dejamos entrar.
Luz
No existe una sola luz buena.
Hay luz dura.
Luz suave.
Contraluz.
Sombras.
Reflejos.
Luz lateral.
Neón.
Vidrieras.
Faroles.
Luces de autos.
Cada una genera una estética diferente.
Parte de aprender fotografía consiste en dejar de pelearse con la luz y empezar a usarla.
Street photography
La fotografía callejera tiene algo adictivo.
Nunca sabés exactamente qué va a suceder.
Podés encontrar un buen fondo y esperar.
De repente aparece una persona.
Después otra.
Una bicicleta.
Un perro.
Una sombra.
Y durante medio segundo todo funciona.
Ahí está la foto.
Arquitectura
Los edificios son mucho más que edificios.
Son líneas.
Figuras.
Perspectivas.
Texturas.
Repeticiones.
Simetrías.
Escalas.
Una persona pequeña caminando frente a una estructura enorme puede transformar completamente una imagen.
Aprender a esperar
No todo se trata de caminar rápido buscando fotos.
A veces la mejor estrategia es exactamente la contraria.
Parar.
Encontrar un buen encuadre.
Y esperar.
Cuando finalmente aparece la persona, la bicicleta, el auto o la sombra que necesitábamos, la fotografía sucede.
Cómo es una Motiquedada
No todas son iguales.
Pero muchas tienen una dinámica parecida.
Primero nos encontramos
Definimos un punto y una propuesta.
Después compartimos tips
Puede haber una explicación sobre:
composición,
exposición,
velocidad,
diafragma,
ISO,
ópticas,
luz,
movimiento.
Luego aparece la consigna
Por ejemplo:
buscar reflejos,
trabajar un solo color,
hacer barridos,
fotografiar sombras,
contar una historia.
Y después… a fotografiar
Ahí cada uno encuentra su propia manera de resolver el desafío.
Fotografía gratis para aprender haciendo
Las pequeñas clases y tips previos de Motiquedada tienen una ventaja enorme:
se prueban enseguida.
No queda todo en teoría.
Si hablamos de velocidad lenta, salimos a trabajar movimiento.
Si hablamos de geometría, empezamos a buscar líneas.
Si hablamos de retrato, buscamos luz.
Si hablamos de composición, empezamos a ordenar el caos de la calle.
Esa relación entre explicación y práctica acelera muchísimo el aprendizaje.
¿Cuál es el mejor horario para sacar fotos?
Depende completamente de lo que quieras hacer.
A la mañana
Hay menos gente, otra actividad urbana y una luz muchas veces más limpia.
Muy buena para arquitectura y fotografía callejera.
Al mediodía
Sí, también se puede fotografiar.
La luz fuerte genera sombras duras y contrastes.
Y eso puede ser buenísimo para fotografías gráficas y geométricas.
Hora dorada
Antes del atardecer aparecen tonos cálidos, sombras largas y una luz lateral muy atractiva.
Hora azul
Es uno de nuestros momentos favoritos.
El sol ya bajó pero el cielo todavía tiene color.
Empiezan a encenderse las luces.
La mezcla puede ser espectacular.
Noche
Buenos Aires se transforma.
Aparecen:
neones,
faroles,
autos,
reflejos,
vidrieras,
movimiento.
Perfecto para experimentar.
Días nublados: no guardes la cámara
Un día gris puede ser fantástico.
Las nubes generan una luz suave.
Los colores cambian.
Las sombras disminuyen.
Y las texturas aparecen mucho mejor.
Es una iluminación ideal para:
retratos,
street photography,
arquitectura,
detalles.
Después de la lluvia
Si acaba de llover, mejor todavía.
El piso mojado puede convertirse en un espejo.
Aparecen reflejos.
Las luces se duplican.
Los colores aumentan.
Y una calle completamente normal puede transformarse en una escena cinematográfica.
Juegos fotográficos para probar en una salida
Una forma divertida de entrenar es convertir la salida en un juego.
Solo rojo
Durante treinta minutos fotografiá únicamente cosas rojas.
Reflejos
Buscá vidrios, agua, autos, espejos.
Sombras
Intentá hacer fotos donde la sombra sea la protagonista.
Geometrías
Buscá círculos, líneas, diagonales y cuadrados.
Movimiento
Probá distintas velocidades.
Congelá.
Mové la cámara.
Hacé barridos.
Detalles
Durante un rato olvidate de las vistas generales.
Acercate.
Barridos
Los barridos son uno de esos ejercicios que siempre generan entusiasmo.
Elegimos una velocidad relativamente baja y acompañamos con la cámara al sujeto mientras se mueve.
Bicicletas.
Autos.
Corredores.
Personas.
Si funciona, el protagonista queda relativamente definido mientras el fondo transmite velocidad.
Y si no funciona…
volvemos a probar.
Así se aprende.
Larga exposición
Cuando bajamos mucho la velocidad empieza a pasar algo interesante.
La cámara comienza a registrar el tiempo.
Luces que dejan líneas.
Personas que se vuelven transparentes.
Agua que cambia de textura.
Para algunas situaciones podemos sumar trípode y llevar el experimento todavía más lejos.
Retratos urbanos
No hace falta un estudio para hacer retratos.
La ciudad está llena de fondos.
Una pared.
Una puerta.
Un mural.
Una ventana.
Un rayo de luz.
Una vidriera.
Aprender a reconocer esos recursos convierte cualquier calle en un pequeño estudio fotográfico.
Fotografiar eventos
Ferias.
Festivales.
Danza.
Música.
Deportes.
Encuentros culturales.
Buenos Aires siempre tiene algo pasando.
Y estos eventos son ideales para practicar fotografía documental.
Una buena propuesta es intentar volver con una pequeña historia:
una foto general,
un personaje,
una acción,
un detalle,
un cierre.
Ya no se trata solamente de hacer una buena imagen.
Se trata de contar algo.
Hacer una serie
Otra forma de mejorar muchísimo es volver de una salida con una serie.
Cinco fotografías.
O diez.
Pero que tengan una relación.
Puede ser por:
color,
personajes,
luz,
tema,
arquitectura,
movimiento.
Cuando empezamos a pensar varias fotografías juntas aparece la narrativa visual.
¿Puedo sumarme si recién empiezo?
Sí.
Muchas Motiquedadas están pensadas para que pueda participar gente con diferentes niveles.
No hace falta ser fotógrafo profesional.
Las explicaciones iniciales ayudan a orientarse.
Y las personas con más experiencia pueden aprovechar las mismas consignas desde otro nivel.
Cuando una actividad necesita algún conocimiento especial, lo avisamos previamente.
¿Cámara o celular?
Los dos sirven.
Depende de la propuesta.
La cámara ofrece mayor control sobre:
velocidad,
diafragma,
ISO,
enfoque,
ópticas,
profundidad de campo.
El celular es rápido, liviano y discreto.
Pero hay algo que no cambia:
la fotografía depende muchísimo más de cómo miramos que del equipo que llevamos.
¿Qué llevo?
Menos de lo que imaginás.
Para la mayoría de las salidas:
- cámara o celular;
- batería cargada;
- tarjeta con espacio;
- ropa cómoda;
- calzado cómodo;
- agua.
Y según la actividad:
- trípode;
- teleobjetivo;
- gran angular;
- flash;
- luz portátil.
Cada salida avisa previamente qué puede hacer falta.
Fotografiar en grupo es otra experiencia
Una de las cosas más increíbles de una Motiquedada es ver después las fotografías de los demás.
Todos estuvimos en el mismo lugar.
Pero nadie vio exactamente lo mismo.
Uno encontró una sombra.
Otro una persona.
Otro una textura.
Otro un reflejo.
Otro un gesto.
Esa diversidad demuestra algo fundamental:
la fotografía no es solamente lo que está delante de nosotros. También es cómo decidimos mirarlo.
Motivarte: cursos de fotografía + experiencia real
Motivarte es una escuela argentina de fotografía con 32 años de historia.
Nuestra formación incluye distintas propuestas relacionadas con:
- fotografía inicial;
- entrenamiento visual;
- iluminación;
- fotografía callejera;
- fotografía con celular;
- narrativa visual;
- edición;
- producto;
- fotografía avanzada;
- filmmaking.
Los cursos permiten construir conocimientos y herramientas.
Las Motiquedadas permiten experimentar.
Por eso ambas cosas funcionan tan bien juntas.
Una enseña.
La otra pone todo en movimiento.
Preguntas frecuentes
¿Las Motiquedadas son gratis?
Sí.
Las salidas organizadas por Motivarte y Motiquedada son libres, abiertas y gratuitas.
En alguna actividad puede existir un gasto externo particular, como transporte o una entrada, pero participar del encuentro no tiene costo.
¿Tengo que estudiar en Motivarte?
No.
Las actividades están abiertas a la comunidad.
¿Puedo ir si soy principiante?
En muchas salidas, sí.
Cuando existe algún requisito técnico se informa previamente.
¿Puedo sacar fotos con el celular?
Sí.
Muchas actividades permiten trabajar perfectamente con smartphone.
¿San Telmo es bueno para hacer fotografía?
Muchísimo.
Es uno de los barrios más interesantes para fotografía callejera, arquitectura, personajes, texturas y fotografía documental.
¿Y Puerto Madero?
Es ideal para arquitectura contemporánea, reflejos, geometría, fotografía nocturna y hora azul.
¿La Boca?
Excelente para color, personajes, street photography, arquitectura y fotografía documental.
¿Hay clases gratuitas?
Muchas Motiquedadas incluyen explicaciones, consignas y tips fotográficos antes o durante el recorrido.
¿Hace cuánto existe Motiquedada?
Hace 13 años se realizó la primera.
¿Y Motivarte?
Motivarte lleva 32 años enseñando fotografía en Argentina.
La próxima foto puede estar a una cuadra
No hace falta viajar miles de kilómetros para encontrar una buena fotografía.
Puede estar en San Telmo.
En Puerto Madero.
En La Boca.
En una esquina.
En un parque.
En una estación.
En una sombra.
En una persona que pasa.
El verdadero desafío es aprender a verla.
Por eso seguimos haciendo Motiquedadas.
Después de 13 años seguimos saliendo.
Y después de 32 años seguimos enseñando.
Motivarte + Motiquedada
32 años de escuela de fotografía.
13 años de salidas fotográficas.
Encuentros libres, abiertos y gratuitos.
Cámara, celular, calle, aprendizaje y comunidad.
Y sobre todo:
muchas ganas de hacer fotos.

